ARCHIVO: Cemex critica ante la ONU política energética de Calderón

BRUSELAS, 11 de diciembre (apro).- Mientras el presidente Felipe Calderón presume ante la comunidad internacional los supuestos avances de su gobierno en el desarrollo de la energía eólica en México, Cemex solicita el apoyo financiero de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CONUCC), ya que, acusa la cementera, el país no ofrece los incentivos regulatorios ni económicos que le permitan absorber los costos de la construcción de un parque eólico en Oaxaca.
[pullquote]Artículo publicado el 11 de diciembre de 2009 en la sección Prisma Internacioanl de la Agencia PROCESO[/pullquote]
Además, Cemex asegura a la CONUCC, con sede en la ciudad alemana de Bonn, que México seguirá produciendo un porcentaje insignificante de energía eólica en los próximos años, lo que contradice las afirmaciones de Calderón, quien ha garantizado un crecimiento significativo de tal energía renovable.
El pasado 7 de octubre –en su discurso de inauguración del Foro Global de Energía Renovable, celebrado en Guanajuato–, Calderón afirmó que su gobierno había decidido “acelerar el paso” en el desarrollo de las llamadas “energías verdes”. En particular, mencionó que durante su administración se han realizado inversiones en proyectos eólicos por un monto de cuatro mil millones de dólares.
En el foro –al que asistieron Kandeh Yumkella, director general de la ONU para el Desarrollo Industrial, así como Rajendra Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático de la ONU–, Calderón comentó:
“Yo recuerdo que, cuando fui brevemente secretario de Energía (en el gobierno de Vicente Fox), propuse que hiciéramos el primer parque de energía eólica en México. Además de restricciones presupuestales, sobre todo encontré una enorme, brutal, diría yo, resistencia cultural, casi ideológica: ¿cómo era posible estar pensando en generar energía con el viento si eso era todavía muy caro, y cuando era tan sencillo quemar combustible, como se hace en muchas termoeléctricas del país?”.
Y agregó: “Después de muchas resistencias de gente de los organismos de electricidad del país, sobre todo de ingenieros muy respetados, pero muy hechos al modo antiguo de ver las cosas, finalmente me autorizaron el primer parque eólico. Ya no lo alcancé a inaugurar como secretario de Energía, pero sí como presidente de la República”.
Obstáculos
No obstante, el 15 de junio pasado, Cemex envió una solicitud oficial a la CONUCC para que ésta analice la inclusión del proyecto para construir un parque eólico, bautizado como Eurus II, dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU.
De ese modo, la cementera mexicana pretende acceder al apoyo financiero y las facilidades de inversión extranjera que otorga el MDL.
Por ejemplo, por cada tonelada de dióxido de carbono que se deje de emitir a la atmósfera con la instrumentación de Eurus II –858 mil 250 toneladas entre 2010 y 2017, según la compañía–, Cemex obtendría un bono de carbono que podrá vender en el mercado a un precio estimado de 25 dólares.
Según la firma trasnacional, el proyecto Eurus II –que produciría 49 megawatts de electricidad y estaría ubicado en la zona de La Venta, en el estado de Oaxaca– requiere de una inversión total de 137 millones 692 mil 469 euros.
El 22 de enero último, Cemex inauguró, también en Oaxaca, Eurus I, el parque de energía eólica más grande de América Latina, con 250 megawatts de capacidad, para el cual la empresa consiguió el apoyo del MDL aludiendo igualmente la falta de incentivos técnicos y financieros para concretar ese proyecto de energía renovable.
La inversión necesaria fue de 550 millones de dólares que aportó el fabricante español de turbinas eólicas Acciona Wind Power (Proceso No. 1683).
En el documento que concierne a Eurus II y que consta de 46 páginas, mismo al que tuvo acceso el corresponsal, Cemex expuso al organismo de la ONU que “la energía eólica representa una fuente de energía con grandes expectativas para la generación de electricidad basada en energías renovables”. Pero también explicó que “esos proyectos necesitan apoyo adicional” en México, debido a que la tecnología para generar electricidad está diseñada para usar combustibles fósiles.
El documento precisa: “Es muy probable que la aportación de la energía eólica no tenga lugar en México si las plantas que la generan no reciben algún tipo de apoyo financiero directo o indirecto, por ejemplo, en forma de bonos de carbono del MDL”.
La generación de tal energía verde –remata Cemex– “no es particularmente atractiva en el escenario actual”, por lo que, “sin los ingresos del MDL”, la firma “no podría desarrollar el proyecto” frente a los “obstáculos regulatorios, económicos y técnicos” que encuentra en México.
Cemex subraya que incluso con los ingresos que proporcionarían los bonos de carbono, el proyecto de Eurus II “implica un riesgo financiero” para la empresa que creó para ese propósito: EURUS S.A.P.I. de C.V. Con tales bonos, advierte la cementera, la tasa interna de rentabilidad de Eurus II alcanzaría 9.48%, inferior a la tasa de 9.68% establecida como mínima.
Energía contaminante
En el mencionado foro del 7 de octubre, el presidente Calderón señaló que su política de desarrollo de energías alternativas es tan eficiente que, cuando termine su mandato, en 2012, la energía eólica representará 4% de toda la producción energética del país, aunque no identificó la fuente de dicho dato.
Sin embargo, en su solicitud de apoyo a la CONUCC, Cemex proporciona otras cifras, mucho menos optimistas, que contiene un estudio de la propia Secretaría de Energía, titulado Prospectiva del sector eléctrico 2008-2017, el cual se realizó en 2008 durante el periodo de la actual titular, Georgina Kessel.
Tal estudio –en el que se basa Cemex para justificar la necesidad que tiene de financiamiento exterior– afirma que al término de la administración calderonista, la energía eólica generará apenas 1.06% de la electricidad del país, y pronostica que esa cifra incluso caerá a 0.97% en 2017.
Aun así, el pasado 23 de septiembre la organización Alliance to Save Energy otorgó a Calderón su premio Estrella a la eficiencia energética. Esa organización, con sede en Washington, la dirigen congresistas y funcionarios estadounidenses, así como representantes de compañías como Dow Chemical, 3M, Siemens o la fabricante de armamento Lookheed Martin.
De acuerdo con una nota del periódico Reforma, publicada el 25 de octubre pasado, Calderón recibirá también el Premio al Liderazgo medioambiental de la Globe International, un foro ecologista compuesto por legisladores de todo el mundo. El galardón será entregado en el marco de la Cumbre de Copenhague contra el cambio climático, que tendrá lugar del 7 al 18 de diciembre.
En ambos casos, Calderón es reconocido por haber propuesto el llamado Fondo Verde –por medio del cual los países más ricos financien la promoción de las energías renovables en las naciones en desarrollo– y por haberse comprometido a que México recortará 50 millones de toneladas de sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2012.
Sin embargo, según el documento que Cemex entregó a la CONUCC, el referido estudio de la Secretaría de Energía no sólo prevé que el consumo de energías verdes para generar electricidad se estanque o baje, sino que además asegura que el uso de combustibles fósiles, los más contaminantes de CO2, será mayor.
El documento explica que la previsión oficial sobre generación de electricidad en México para 2010, año en que comenzaría operaciones Eurus II, establece que habrá una capacidad instalada de energía eólica de 289 megawatts, lo que representa 0.54% de la capacidad total instalada de energía eléctrica para entonces.
En cambio, ese mismo año, la generación de energía obtenida por técnica de Ciclo Combinado –en el que se utiliza un combustible fósil, el gas, que despide dióxido de carbono– será de 17 mil 302 megawatts, es decir 33.7% de la producción eléctrica total.
En 2017, la proporción de energía eólica aumentará a 0.97% (a 593 megawatts), pero la producida por ciclo combinado alcanzará 40.45% (24 mil 708 megawatts). Lo anterior significa un crecimiento de 0.43% en el caso de la energía verde, y de 6.68% en el caso de la energía contaminante.
Ante tal escenario, Cemex concluye en su documento: “Los parques de energía eólica no pueden ser considerados algo usual en México, ni actualmente ni en el futuro. Ello es el resultado de varios factores, tales como la alta eficiencia de la tecnología de ciclo combinado, la práctica común en la operación y mantenimiento de este tipo de plantas, y que el ciclo combinado es la tecnología de generación de energía más barata. Tal situación representa un obstáculo adicional en el financiamiento, desarrollo e instrumentación de la tecnología para la energía eólica en México”.
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