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Europa: renegociar el TLC con México

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BRUSELAS (apro).- La Unión Europea (UE) debe apresurarse a renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con México –que firmaron ambas partes el 8 de diciembre de 1997 y que entró en vigor el 1 de julio de 2000— de modo tal que las trasnacionales europeas aprovechen las reformas constitucionales del gobierno de Enrique Peña Nieto en el sector energético y de telecomunicaciones, y para que también amplíen sus negocios bancarios y financieros en el país, principalmente.

[pullquote align=”right”]Artículo publicado el 24 de enero de 2014 en la sección Prisma Internacional de la Agencia PROCESO[/pullquote]

Esa fue la exigencia que representantes de los partidos mayoritarios del Parlamento Europeo –encabezados por eurodiputados españoles– transmitieron a Siim Kallas, comisario y vicepresidente de la Comisión Europea –la institución que renegociaría tal acuerdo por la UE–, durante un debate que tuvo lugar el martes 14 sobre la posible “modernización” del capítulo de libre comercio del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación con México (o Acuerdo Global).

“Estamos asistiendo a grandes reformas constitucionales, fundamentalmente en el sector servicios, telecomunicaciones y energía, que van claramente en el sentido de animar los intereses de las empresas y de los ciudadanos de la UE”, señaló el eurodiputado español José Ignacio Salafranca, miembro del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE).

Consideró que el tratado con México “constituye la historia de un éxito” en virtud de “los incrementos espectaculares en el comercio de bienes y servicios y en el de las inversiones”, que, aseguró, suponen un monto acumulado de 80 mil millones de euros.

Enfatizó: “No podemos seguir perdiendo el tiempo. Tenemos que impulsar la adopción de unas directivas de negociación en lo que se refiere a la renegociación del acuerdo con México, y antes de que concluya el mandato de la actual Comisión (después de las elecciones de mayo del Parlamento Europeo): todo lo que no vaya ni milite en esa dirección, señor comisario, no beneficia los intereses de los ciudadanos y de las empresas de la UE”.

El eurodiputado Pablo Zalba, también español y miembro del Grupo del PPE, abogó igualmente por la revisión del tratado con México, país que, dijo, “lleva años demostrando su fiabilidad y solidez como socio comercial de la UE”.

Otro eurodiputado español que se manifestó durante el debate a favor de modernizar cuanto antes el TLC con México fue Ricardo Cortés Lastra, miembro de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas y presidente de la delegación europea en la Comisión Parlamentaria Mixta con México.

Subrayó: “No sólo es una oportunidad para el fortalecimiento de nuestros lazos políticos, económicos y de cooperación entre iguales, sino también una oportunidad de crecimiento económico y de generación de empleo que no debemos dejar pasar. Es primordial que la Comisión Europea lance un mensaje claro de que la actualización del Acuerdo Global es prioritario para la UE. Por tanto, pido que los tres grupos de trabajo conjunto que se han formado y que se reunirán en México en febrero tengan como resultado la apertura de un mandato de negociación”.

Lobby español

Empresas españolas y de otros países europeos con intereses en los sectores energético, de telecomunicaciones y bancario de Latinoamérica, han encontrado en el pasado el apoyo de la bancada española en el Parlamento Europeo, en la cual ocupa una posición de fuerte influencia el eurodiputado Salafranca.

Ese tipo de intervención causó un escándalo en 2008 con el llamado Plan Europeo de Negocios y Parlamento (PENP).

Un reportaje de Proceso publicado el 11 de mayo de 2008 divulgó la manera en que el PENP se hacía pasar como un “programa educativo” para fomentar el “intercambio de conocimientos” entre empresas y eurodiputados, y que en realidad escondía una operación de cabildeo a favor de un grupo de trasnacionales, entre ellas las petroleras Repsol y British Petroleum (BP), el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), la compañía eléctrica Iberdrola o la empresa Telefónica, ambas españolas.

El reportaje mencionado expone que el 26 de marzo de 2008 el vicepresidente del Parlamento Europeo, el español Alejo Vidal-Quadras (quien continúa ocupando ese cargo) solicitó a Salafranca, a través de una carta membretada, que avisara a los eurodiputados que asistirían a los trabajos de la Asamblea Eurolatinoamericana en Lima, Perú –del 29 de abril al 1 de mayo de ese año–, que tendrían la “oportunidad” de visitar las instalaciones en la capital peruana de Telefónica, BP y BBVA.

Vidal-Quadras se refería a ellas en la carta como “nuestras empresas”.

Salafranca ocupaba desde entonces la presidencia europea de la Asamblea Eurolatinoamericana, y Vidal-Quadras –un antiguo dirigente del Círculo de Empresarios de España— se desempeñaba como presidente del Consejo del PENP, cuya directora ejecutiva, Natalia Federighi Rincón, había sido jefa de asistentes del eurodiputado Salafranca.

El Consejo de eurodiputados del PENP lo componían otros dos miembros –además de Salafranca y Vidal-Quadras– del Grupo del PPE, dos del Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas, y dos más del entonces Grupo del Partido Socialista Europeo (hoy Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas). La máxima autoridad del programa era el entonces presidente del Parlamento Europeo, el alemán Hans-Gert Pöttering, también del PPE.

Ante la enérgica protesta del Grupo de los Verdes –que acusó la naturaleza del programa y la existencia de una oficina del mismo en el Parlamento Europeo como flagrantes violaciones al código ético y al reglamento interno de la institución— el PENP cerró y su secretaria ejecutiva, Natalia Federighi, se fue a laborar como directora de relaciones públicas en la empresa Yara International, uno de los cuatro “miembros corporativos” que componían también el Consejo del PENP.

Reuniones

Al iniciar el mencionado debate del 14 de enero, Kallas reconoció que “el volumen de los intercambios ha aumentado considerablemente” desde que se firmó el acuerdo, y subrayó que “hay perspectivas muy interesantes en México para las empresas europeas”, citando “el campo de la energía y el de las telecomunicaciones”.

El tema de la energía está incluido en el artículo 23 del Acuerdo Global, correspondiente a la cooperación. Tal artículo establece que la cooperación en dicha materia “se llevará a cabo, fundamentalmente, mediante intercambios de información, formación de recursos humanos, transferencia de tecnología, proyectos conjuntos de desarrollo tecnológico y de infraestructuras, el diseño de procesos más eficientes de generación de energía”, entre otras formas.

Funcionarios de la Comisión Europea y del gobierno mexicano sostuvieron el 23 de octubre último en Bruselas una primera “reunión exploratoria”, en la cual –precisó Kallas en el Parlamento Europeo–, “las partes consideraron el potencial para modificar y modernizar el tratado en materia de derechos de propiedad intelectual, indicaciones geográficas, facilitación de comercio, medidas fitosanitarias, barreras técnicas al comercio, etcétera”.

Al término de esa reunión el representante mexicano, el subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Francisco de Rosenzweig, declaró al diario Reforma que “el nivel de ambición de México es pleno”, y que el objetivo del país “es buscar una liberalización plena de los productos agropecuarios y pesqueros, así como ampliar la parte de inversiones y servicios”, en especial, dijo, en el campo de las telecomunicaciones y de los servicios profesionales, aéreos y marítimos.

Rosenzweig afirmó que el sector energético forma parte de los temas a discutir.

La segunda de esas reuniones se realizará del 11 al 13 de febrero próximo en México. En ella, adelantó Kallas, “vamos a hablar de las licitaciones públicas, de la competencia, de la protección de las inversiones, de la inversión en energía, solución de disputas, desarrollo sostenible, entre otras cosas”.

Con base en el resultado de ambas reuniones de exploración, la Comisión Europea elaborará un informe que, junto a una evaluación que realizó sobre los efectos del tratado actual y los de uno modernizado, tomará una decisión, señaló el comisario.

Aseveró: “La Comisión va a recomendar abrir las negociaciones dependiendo de cómo vayan estas conversaciones exploratorias. Tenemos que ver cuál es el nivel de ambición, los resultados del informe y de las evaluaciones. Si se decide reformar el tratado, la Comisión Europea estaría a favor de mejorar el capítulo de servicios financieros e incluir un capítulo de desarrollo sostenible con compromisos vinculantes y claros”.

Críticas

En el debate –que comenzó pasadas las diez de la noche y duró alrededor de media hora–, tres de los nueve eurodiputados que intervinieron mostraron posiciones críticas, que incluían la mención a las violaciones a los derechos humanos cometidas en el marco de la guerra contra el crimen organizado.

El eurodiputado rumano del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, George Sabin Cutas, planteó que la revisión del tratado “debería incluir liberalizaciones adicionales” y reformas al capítulo de los servicios financieros, pero “prestando una atención particular a los derechos humanos”.

Más directa fue la eurodiputada alemana Franziska Keller, del Grupo de los Verdes. “A mí –expresó– no me convence que las relaciones comerciales con México sean un paso adelante”, y de paso comentó que la Comisión Europea “ya está sobrecargada con negociaciones en todos los rincones del planeta”, entre otras con Estados Unidos.

La eurodiputada –quien ha viajado varias ocasiones a México con el objetivo de ejercer presión en las investigaciones en torno al asesinato del activista finlandés Jyri Jaakkola en Oaxaca en 2010—remarcó:

“Deberíamos sobre todo situar los derechos humanos en el núcleo de nuestras negociaciones y tomar en cuenta lo que está sucediendo en México por la guerra contra las drogas, que causa graves problemas y genera flujos ilegales de dinero. Antes de profundizar las relaciones comerciales habría que pensar en todo eso”.

Quien a nombre de su partido de plano rechazó la revisión del tratado fue el eurodiputado alemán Helmut Scholz, integrante del Grupo de Izquierda Unitaria/Verdes Nórdicos, en caso de que no se tomen medidas “para reforzar los derechos de los trabajadores, la protección al medio ambiente o luchar contra los excesos y la delincuencia en el sector financiero”.

Dirigiéndose al comisario Kallas, manifestó: “Piensen en la situación de la delincuencia organizada en México, que ha causado miles de muertos. También habrá que sacar las conclusiones oportunas del (efecto del) Tratado de Libre Comercio de América del Norte para México”.

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