Grecia: Amanecer Dorado, entre el crimen y la política

BRUSELAS (apro).- La noche del pasado 17 de septiembre, en una cafetería en la periferia de Atenas, Pavlos Fyssas –conocido como el rapero Killah P. en la escena musical griega– veía con su novia y una pareja de amigos el partido televisado entre el  Olympiakos Pireo y el París Saint Germain de la copa de campeones de futbol.

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Artículo publicado el 25 de octubre de 2013 en la sección Prisma Internacional de la Agencia PROCESO

[/pullquote]Fyssas, identificado por su activismo contra la ultraderecha, se enfrascó en una discusión con un individuo, que salió del establecimiento enfurecido. Más tarde, al abandonar la cafetería (ya en la madrugada del 18 de septiembre), el rapero fue rodeado por un numeroso grupo de hombres armados con palos; vestían camisas negras y pantalones tipo militar, que distinguen a los simpatizantes del partido de extrema derecha Amanecer Dorado.

Su novia y varios transeúntes pidieron a 12 policías motorizados que intervinieran. “Son muchos, ¿qué podemos hacer?”, respondieron.

Fyssas intentó escapar, pero un automóvil le cerró el paso y de él saltó un sujeto (Giorgos Roupakias, de 45 años) que lo acuchilló dos veces en el tórax y una en el estómago. Veinte minutos después el músico de 34 años murió en el hospital, pero antes alcanzó a dar el nombre del victimario, quien fue arrestado horas más tarde y acusado de homicidio y violación intencionada a la ley de armas. Posteriormente se le fincó el delito de pertenencia a una organización criminal.

El crimen conmocionó al país. Se organizaron marchas multitudinarias en toda Grecia contra Amanecer Dorado, pero también contra la actuación policiaca.

Durante las manifestaciones estallaron violentos choques con las fuerzas antidisturbios. Ante la presión social, las autoridades iniciaron por fin una intensa investigación que incluyó en el cateo de varias oficinas del partido y domicilios privados de sus dirigentes, que llevaron al decomiso de armamento y explosivos y a la exposición pública de una red de complicidades criminales.

Los líderes de Amanecer Dorado –partido que obtuvo 18 escaños parlamentarios tras las elecciones de junio de 2012, convirtiéndose en la tercera fuerza política del país– negaron que Roupakias fuera militante de su organización y se declararon víctimas de una “cacería de brujas”. Además amenazaron con tomar medidas legales contra quienes los implicaran en el asesinato.

Pero en los días que siguieron salió a relucir la verdad. El asesino sí estaba adherido al partido: la policía encontró en un cubo de basura de su casa una credencial que lo reconocía como miembro de la sección Pireo de Amanecer Dorado. Además, resultó que había sido empleado de la cafetería del partido en esa sede. Su esposa, también afiliada, trabajaba como afanadora en el mismo inmueble, y junto con otros familiares, ella y su marido habían participado como voluntarios en las entregas de comida a familias necesitadas que demuestran haber nacido en Grecia, y que organiza Amanecer Dorado.

Más revelaciones fueron apareciendo, como fotografías del asesino con líderes locales del partido o comunicaciones telefónicas con ellos. Antes y después de asesinar a Fyssas, Roupakias llamó desde su celular a un oficial del Ejército y al secretario general de la representación en Nikaia, en la zona de Pireo, Giorgios Pateli, a quien le pidió conseguirle un abogado.

Según las investigaciones policiacas, Pateli se comunicó varias veces con el diputado Yiannis Lagos entre las nueve de la noche del 17 de septiembre y las dos de la mañana del día siguiente, cuando ya había ocurrido el asesinato de Fyssas.  A las 12.37 de la madrugada, es decir media hora después del crimen, Pateli se comunicó con el presidente nacional de Amanecer Dorado, Nikolaos Michaloliakos.

Los primeros detenidos fueron la esposa de Roupakias –acusada de perjurio, pues entregó a un representante partidista los objetos personales de su esposo y no a la policía–, un familiar y Pateli, ambos por haber ocultado material inculpatorio. En total, la Fiscalía General giró 38 órdenes de arresto contra miembros del partido.

Así, el 28 de septiembre, a las siete de la mañana, unidades antiterroristas de la policía arrestaron a Michaloliakos, así como a varios diputados ultraderechistas, entre ellos Ilias Kasidiaris, que se hizo célebre por haber agredido a dos diputadas de izquierda en plena transmisión televisiva de un programa de debate el 7 de junio de 2012.

Michaloliakos había amenazado con retirar en bloque a su grupo parlamentario (la última vez una semana antes de su detención), lo que, según la prensa griega, hubiera podido tener como consecuencia la convocatoria anticipada de elecciones y una mayor inestabilidad política, un escenario catastrófico para un país tan afectado por la crisis económica.

El pasado miércoles 16, el parlamento decidió levantar la inmunidad a seis de los legisladores imputados: Giorgos Germenis, Panayiotis Iliopoulus y Stathis Boukouras enfrentan los cargos de participación y dirección de una organización criminal; Ilias Panayiotaros, el de atentados contra la paz; Chrysovalantis Alexopoulos, el de establecimiento ilegal de una estación de radio, y Kasidiaris (de quien se sospecha que conduce el entrenamiento paramilitar de los militantes del partido), el de disturbio.

Mientras tanto, Nikolaos Michaloliakos, Christos Pappas (vicepresidente de Amanecer Dorado) y Yiannis Lagos fueron inculpados con el delito de participación en organización criminal y permanecen en detención preventiva en la prisión de Korydallos.

Los más recientes sondeos de intención de voto daban a Amanecer Dorado alrededor de 13%, casi el doble de lo que obtuvo (7%) en las elecciones de 2012.

El parlamento y el gobierno proponen ahora un proyecto de ley antirracismo (al que el gobierno actual de Antonis Samaras se opuso durante meses) y una reforma a la ley de organizaciones criminales, que pueda servir para proscribir partidos o retirarles los fondos públicos si sus dirigentes cometen delitos graves, lo cual la Coalición de Izquierda Radical (el segundo más votado) no quiere aceptar sin los candados que garanticen que no será un próximo objetivo.

Complicidad policiaca

Durante años, políticos de izquierda, organizaciones no gubernamentales, la prensa, e incluso instituciones internacionales como el Consejo de Europa, han denunciado las conexiones que existen entre la policía y Amanecer Dorado, cuyos líderes han expresado su admiración por el régimen fascista de Ioannis Metaxas, que gobernó entre 1936 y 1941, y el nazi.

En su edición del 11 de mayo de 2012, el diario griego To Vima reportó que la mitad de los policías habían votado en varios distritos por los candidatos de Amanecer Dorado en las elecciones realizadas una semana antes.

En los últimos cuatro años, los organismos de derechos humanos han acusado la extraña tolerancia que muestra la policía frente a las numerosas agresiones –a veces con resultados mortales–que cometen las patrullas motorizadas, conformadas por adeptos de Amanecer Dorado, y que han sembrado el terror entre los inmigrantes de Atenas, principalmente.

La tragedia más reciente tuvo lugar el pasado 17 de enero. Mientras paseaba en bicicleta, un pakistaní de 27 años, de nombre Shehzad Luqman, fue apuñalado por la espalda por dos simpatizantes de Amanecer Dorado que iban en motocicleta, uno de ellos bombero.

Pero en ese tipo de acciones también han participado uniformados: el 10 de septiembre de 2012, un policía fue suspendido luego de haber atacado en ropa de civil, y con siete colegas más, varios puestos de un mercado ambulante atendido por migrantes.

El pasado 26 de septiembre, el Ministerio de Protección de los Ciudadanos divulgó que se habían contabilizado 281 ataques de simpatizantes de Amanecer Dorado desde mayo de 2012, que dejaron un saldo de cuatro muertos y 400 heridos, sin que los culpables fueran detenidos y llevados a prisión.

Por su parte, la organización Human Rights Watch registró 51 ataques graves contra inmigrantes entre agosto de 2009 y mayo de 2012 (la mayor parte de los ataques no son denunciados por desconfianza a las fuerzas de seguridad), y estimó que la policía y el sistema judicial de Grecia habían “fracasado” en prevenir y castigar esa “creciente violencia contra los migrantes”, proveniente de las bandas neonazis.

Días después del asesinato de Fyssas, el 23 de septiembre, anunciaron su renuncia el teniente general Yiannis Dikopoulus, inspector general de la policía para la zona sur del país, así como el mayor general Apostolos Kaskanis, director general de la zona centro.

Aunque oficialmente se informó que esos altos mandos policiacos habían decidido dejar sus puestos por “razones personales”, medios europeos, entre ellos la BBC, recogieron versiones extraoficiales según las cuales se habían encontrado armas de miembros de Amanecer Dorado en un sitio donde los mencionados oficiales ya habían registrado y reportado como vacío.

Como resultado de la misma investigación, un jefe local de policía y el jefe del comisariado de Halkida tuvieron que renunciar, mientras que otros siete uniformados fueron suspendidos también por sus presuntos vínculos con el partido de extrema derecha.

El 10 de octubre último, otro reportaje del periódico To Vima reveló que hace unos meses un grupo de policías afines a Amanecer Dorado estaban a punto de lanzar su propio sindicato, que se llamaría “Policía Dorada” o “Reserva Dorada”.

El lanzamiento de tal representación sindical, que estaría afiliada al partido de extrema derecha, fue detenida por los altos mandos de la policía y líderes de otros sindicatos ya existentes dentro de la corporación, ya que, señalan las fuentes del rotativo, temían que la confirmación oficial de esos vínculos dañaría severamente la imagen de la policía griega en el país y en el extranjero.

El diario refiere que esa agrupación de policías de extrema derecha tenía “contacto directo con los diputados de Amanecer Dorado” y “estaban listos para cabildear dentro de la policía griega para adoptar posiciones más radicales contra los extranjeros y otros grupos sociales”.

El reportaje explica que esa iniciativa surgió en mayo pasado, en ocasión de las elecciones internas del Sindicato Griego de Policía en la sección de Atenas. Vaios Skambardonis, el representante legal del sindicato, narró que sus miembros habían acordado utilizar un sistema electoral multipartidista.

“Pudimos ver un movimiento de entre 15 y 20 oficiales que estaban afiliados a Amanecer Dorado, y que se estaban organizando para lanzar una planilla independiente para la elección”, comentó Skambardonis.

Para discutir ese asunto, él y otros policías se reunieron con altos representantes de los partidos políticos y del Ministerio del Orden Público. “El propósito fue cabildear contra la planilla de Amanecer Dorado, para no darle al partido una plataforma oficial al interior de la corporación”, explicó el entrevistado.

Luego añadió un hecho inquietante: “Por lo pronto –dijo– les impedimos presentarse; sin embargo, después de las elecciones (policiacas de mayo) observamos que el sindicato disminuyó en número, ya que, aparentemente, sin Amanecer Dorado, el sindicato ya no representa las ideas políticas de los oficiales”.

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